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Monografía: Nutrición y heridas

Cómo citar este documento: Paniagua Asensio M, Hidalgo Doniga C, Merino Perera S, Dominguez Paniagua A. M. Monografía: Nutrición y heridas. [Internet]. Álava: HeridasenRed; 2022 [citado «añadir día mes año»]. Disponible en: https://www.heridasenred.com/monografia-nutricion-y-heridas

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La nutrición a pesar de jugar un papel importante en el abordaje general de las lesiones, parece una de las grandes olvidadas en el tema de las heridas, tanto en el plano de la prevención como en el tratamiento.

Hay estudios que describen que un buen soporte nutricional favorece tanto la prevención como la cicatrización de las heridas (1), pero los resultados de estos estudios no son consistentes. Según, Maklebust y Sieggreen, refieren: “El rol de la nutrición en la prevención y el tratamiento de las úlceras está muy bien aceptado teórica y clínicamente, pero los datos procedentes de la investigación son, hasta ahora, incompletos y en algunos casos controvertidos” ya que no hay estudios potentes que lo avalen (2).

A pesar de que no hay evidencia de los beneficios de las intervenciones nutricionales en prevención y tratamiento de heridas, existe un consenso a nivel general que apoya esta relación, entre nutrición/cicatrización y se asume que:

  • Es necesario asegurar el aporte diario tanto a nivel nutricional (macronutrientes y micronutrientes) como a nivel energético (calorías).
  • Mantener una dieta equilibrada y un control de peso adecuado, puede reducir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas que puedan favorecer la aparición de lesiones (3).
  • La nutrición juega un papel importante en el abordaje de la cicatrización de las heridas (4).
  • En caso de déficit nutricional se recomienda valorar una intervención específica.
  • La malnutrición tanto por exceso como por defecto afecta a la función de los tejidos, entre ellos la piel.

En base a lo mencionado, se hace necesaria la valoración nutricional como herramienta imprescindible para la detección del paciente en riesgo nutricional, tanto a los pacientes hospitalizados en general como a los pacientes que ya presenten heridas, de modo que si se detecta un paciente en riesgo nutricional deberá llevarse a cabo una evaluación nutricional completa, un plan terapéutico y una monitorización de la evolución (5).

La valoración permite identificar de forma precoz al paciente malnutrido (6).

  • Esta valoración debería hacerse al ingreso, (entendido como las primeras 24-48h) si hablamos de ámbito hospitalario o sociosanitario, o en la 1ª primera visita en el caso de pacientes no institucionalizados.
  • En esta valoración debería evaluarse, el peso, la talla, el IMC (kg/m2)(Índice de Masa Corporal) y realizar un test de cribaje (MNA, MUST, NRS2002).
  • Si no es posible la evaluación, debería indicarse la impresión clínica: caquexia, delgado, peso aceptable, sobrepeso u obesidad.
  • Así mismo se debería reevaluar y llevar a cabo un seguimiento nutricional si el IMC es inferior a 18.5 y/o si se ha producido una pérdida de peso en los últimos 3 meses.

Dentro de los cuestionarios estructurados, existen diferentes INSTRUMENTOS validados para el CRIBADO Y VALORACIÓN NUTRICIONAL, para los diferentes niveles asistenciales.

  • Mini Nutritional Assesment (MNA) → adultos y adultos mayores, en todos los niveles asistenciales (7).
  • Malnutrition Universal Screening Tool (MUST) → adultos a nivel comunitario (8).
  • Nutrition Risk Screening 2002 (NRS 2002) → a nivel hospitalario.

Para la valoración del estado nutricional además de las mediciones antropométricas y los cuestionarios estructurados, también podemos recurrir a estudios bioquímicos:

CONTROLING NUTRITIONAL STATUS (CONUT) es un sistema de cribado para el CONtrol NUTricional que permite valorar la situación nutricional de los pacientes ingresados a los que se les realizan análisis de rutina. CONUT es una herramienta eficaz, útil tanto para la detección precoz como para el control continuo de la desnutrición en ámbito hospitalario (9).


Con respecto a la dieta, en el caso de personas con heridas, los requerimientos nutricionales serán  diferentes, en función de diversos factores como puede ser la edad, estado nutricional, IMC, la comorbilidad, la actividad, la complejidad, el tamaño de la herida y el estado de la cicatrización, en líneas generales, debería garantizar como mínimo (10,11):

  1. Minerales: Zinc, Hierro, Cobre.
  2. Arginina (Aminoácido no esencial, se produce endógenamente, pero de manera escasa.)
  3. Vitaminas: Vit C, Vit. A, Complejo B.
  4. Calorías:
    • Piel intacta: 30 Kcal/kg peso/día.
    • LPP (I-II), laceraciones, úlceras isquémicas: 35 Kcal/kg peso/día.
    • LPP (III- IV): 40 Kcal/kg peso/día.
    • Heridas severas. LPP (IV): 40 o más Kcal/kg peso/día.
    • Heridas múltiples que no cicatrizan. Múltiples úlceras venosas y LPP (II- III- IV): 35-40 Kcal/kg peso/día.
  5. Proteínas:
    • Piel intacta: 0.8- 1,0 g/kg peso/día.
    • LPP (I-II), laceraciones, úlceras isquémicas: 1,2- 1,5 g/kg peso/día.
    • LPP (III- IV): 1,5- 2,0 g/kg peso/día.
    • Heridas severas. LPP (IV): Hasta 3 g/kg peso/día. (con filtrado glomerular correcto).
    • Heridas múltiples que no cicatrizan. Múltiples úlceras venosas y LPP (II- III- IV): 2,0- 3,0 g/kg peso/día. (con filtrado glomerular correcto).
  6. Necesidad hídrica: 1cc agua/Kcal/día o 30cc agua/día/Kg peso
    • Piel intacta: 30cc agua/día/Kg peso
    • LPP (I-II), laceraciones, úlceras isquémicas: 35cc agua/día/Kg peso
    • LPP (III- IV): 35-40cc agua/día/Kg peso
    • Heridas severas. LPP (IV): 40cc agua/día/Kg peso
    • Heridas múltiples que no cicatrizan. Múltiples úlceras venosas y LPP (II- III- IV): 40cc agua/día/Kg peso

En el caso de que la dieta habitual del paciente no cubra estas necesidades, se debería de recurrir a dietas complementarias o suplementos nutricionales (12). (Tablas 2 y 3)

El desarrollo de nuevas tecnologías, facilita la labor diaria de los sanitarios, ejemplo de ello es la aplicación R-MAPP (Remote Malnutrition APP) de Abbott, basada en el protocolo R-MAPP: diseñado por y para profesionales sanitarios con el fin de facilitar el cribado nutricional y funcional efectivo mediante la telemedicina, que incluye protocolos validados de detección del riesgo de desnutrición y de pérdida de masa y función muscular, está avalada por la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR) y la Asociación de Enfermeras de Nutrición y Dietética (AdENyD). Se puede descargar en www.rmappnutrition.com/es. (13).

Tabla 2: Elaboración propia adaptada de SEEN (14)
Tabla 3. Funciones y efectos indeseados de los nutrientes en la prevención y tratamiento de heridas
Elaboración propia adaptada de Collins C (15)
BIBLIOGRAFÍA
  1. Martínez García RM, Fuentes Chacón RM, Lorenzo Mora AM, Ortega RM. La nutrición en la prevención y curación de heridas crónicas. Importancia en la mejora del pie diabético. Nutr. Hosp.  [Internet]. 2021  [citado  2022  Nov  02] ;  38( spe2 ): 60-63. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112021000500014&lng=es.
  2. Maklebust JA, Sieggreen M. Pressure Ulcers. Guidelines for prevention and management. Pennsylvania: Springhouse Corporation. 2000
  3. Astrup A (2001) Healthy lifestyles in Europe: prevention of obesity and type II diabetes by diet and physical activity. Public Health Nutr 2001; 4(2B):499–515
  4. Thompson C, Furhrman P. Nutrients and wound healing: still searching for the magic bullet. Nutr Clin Pract 2005; 20(3): 331–347
  5. Council of Europe-Committee of Ministres. Resolution ResAP (2003)3 on food and nutritional care in hospitals
  6. Kondrup J. ESPEN Guidelines for Nutrition Screening 2002. Clin Nutr. 2003;22(4):415-21.
  7. Guijoz Y, Lauque S, Vellas BJ. Identifying the ederly at risk for malnutrition. The Mini Nutritional Assessment. Clin Geriatr Med 2002; 18(4):737-757
  8. Rasmussen HH, Hoslt M, Kondrup J. Measuring nutritional risk in hospitals. Clinical Epidemiology 2010; 2:209–216
  9. Ignacio de Ulíbarri J, González-Madroño A, GP de Villar N, González P, González B, Mancha A, Rodríguez F, Fernández G. CONUT: A tool for Controlling Nutritional Status. First validation in a hospital population. Nutr. Hosp 2005; XX(1): 38-45
  10. Verdu J, Perdomo E. Nutrición y heridas crónicas. Serie Documentos Técnicos GNEAUP nº 12. Grupo Nacional para el Estudio y Asesoramiento en Ulceras por Presión y Heridas Crónicas. Logroño. 2011
  11. Joyce K, Stechmiller, PhD, ACNP-BC, FAAN. Understanding the Role of Nutritionand Wound Healing. Nutrition in Clinical Practice 2010; 25 (1)
  12. National Pressure Ulcer Advisory Panel, European Pressure Ulcer Advisory Panel and Pan
    Pacific Pressure Injury Alliance. Prevención y Tratamiento de las úlceras por presión: Guía de consulta rápida. Emily Haesler (Ed.). Cambridge Media: Perth, Australia; 2014.Versión española
  13. Remote malnutrition App [Internet]. 2022 [citado 27 octubre 2022]. Disponible en: https://www.rmappnutrition.com/es
  14. Pintor de la Maza B, Hernández Moreno A. Recomendaciones para enriquecimiento nutricional en personas con pérdida de apetito por infección. [Internet]. [Citado 17 de octubre de 2022]. Recuperado a partir de: https://www.seen.es/ModulGEX/workspace/public/modulos/web/docs/apartados/925/260320_043625_1352296268.pdf
  15. Collins C. Nutrition and Wound Care. Clinical Nutrition Highlights 2006; 2(3):2-7

AUTORES


Ninguno de los autores declara conflicto de intereses.

Esta información va dirigida a profesionales sanitarios. Si no pertenece a este colectivo, ante cualquier duda, consulte a su enfermera/médico de referencia.

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Esta publicación es parte de la serie Nutrición y heridas
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